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La Coctelera

Soneto robado

Hoy un escrito que no es mío, pero que me encanta, no podía dejar de compartirlo.

A UN HOMBRE DE GRAN NARIZ

Érase un hombre a una nariz pegado,
Érase una nariz superlativa,
Érase una alquitara medio viva,
Érase un peje espada mal barbado;

Era un reloj de sol mal encarado.
Érase un elefante boca arriba,
Érase una nariz sayón y escriba,
Un Ovidio Nasón mal narigado.

Érase el espolón de una galera,
Érase una pirámide de Egito,
Los doce tribus de narices era;

Érase un naricísimo infinito,
Frisón archinariz, caratulera,
Sabañón garrafal morado y frito.

Francisco de Quevedo

relatos

Ágata

Ágata estaba sentada junto a la  ventana, como cada tarde a las cuatro, antes del té, desde hace cinco años. Nadie sabía qué era lo que miraba; a veces se levantaba y se mordía las uñas. Ese día simplemente miraba, la vista fija al cielo, no la distraían los autos, ni la ambulancia que traía de vuelta a la Señora Dominga que había ido de visita a su casa por el fin de semana, ni los niños de la Señora Georgina que venían corriendo de la mano de su papá en una visita privada, lejos del ambiente extraño de la casa de sanación.

Todas en la sala común, incluyendo a Ágata, vestían túnicas blancas, llevaban el pelo recogido en trenzas que a su vez se recogían atrás de la cabeza ,y usaban zapatillas de lana celeste. Algunas dormitaban en sus asientos, otras veían una teleserie, otras hacían un puzzle que armaban y desarmaban todos los días. Y Ágata miraba al cielo. Las enfermeras ya no hacían caso, el médico se había rendido y había decidido que no era un peligro físico para nadie, mientras se la mantuviera dopada y lejos de la sociedad.

Había llegado al asilo hace cinco años, a la edad de 17, de la mano de una camisa de fuerza y con un palo amenazando sobre su cabeza. Sus padres jamás se vieron por el lugar, ni tíos, ni primos ni abuelos, porque Ágata ya no existía; incluso le habían hecho un funeral, salió en el diario y ella guardó el recorte debajo de su colchón. Un año más tarde murió su madre bajo extrañas circunstancias, dos años más tarde murió su padre saboreando una bala de revólver. La estadía de Ágata en el asilo ya estaba pagada por el resto de su no vida, así que no cambió nada para ella realmente. Y las voces seguían ahí, como siempre.

Al principio las voces la asustaron, como le contó a su siquiatra el día que pudo hablar después de semanas de duchas frías y drogas calmantes. Se escuchaban como una radio dentro de su cabeza, y no las podía apagar; le contaban cosas, a veces vidas completas por pedazos de gente desconocida, otras veces canciones que nunca había escuchado en su vida, siempre voces que parecían no tener mucho sentido y que para entenderse tal vez requerían algún tipo de imagen, así que empezó a imaginárselas y a dibujarlas a los dos años de haber sido internada; eso le valió doble ración de calmantes y triple de sesiones de hipnosis y terapia, pero sólo parecía empeorar. Según las anotaciones del médico, su condición sicótica era tal que alucinaba en estado de hipnosis, y su estado sicótico parecía mucho más profundo en ellas que al estar despierta, por lo que decidió entonces triplicar las ya triplicadas sesiones de hipnosis para poder adentrarse en su mente esquizoide. Dos años más pasaron, y su condición sólo empeoró, ya que ahora no sólo voces la atormentaban si no que también imágenes nítidas de escenas, incluso bailes de personas como si estuvieran ahí mismo con ella; el mundo real desaparecía y quedaba perdida dentro de su alucinación.

Ese día en la mañana le contó algo distinto al médico: a las voces y las imágenes añadió seres de otros planetas. "Sé que están ahí, mandan saludos", le contó, "fue lo primero que me dijeron las voces hace cinco años" el médico tomaba nota "las primeras voces explicaban unidades de números, cosas matemáticas y de ciencia que no tienen sentido para mí" le explicó "¿no me cree verdad?, nunca me ha creído, pero ya va a ver, algún día van a venir por mí, tienen naves espaciales y pueden viajar en el tiempo"  recordó que tenía grabada en alguna parte la narración de hechos sobre viajes en el tiempo y otras cosas sin sentido  que había alegado haber visto, y la mención de lugares inexistentes, países inexistentes, personas inexistentes... claramente su estado sicótico era mucho más profundo de lo que pensaba, tal vez era hora de recluirla en su dormitorio para siempre, y por su puesto doblar la dosis de medicación; apretó el botón de su escritorio, y llegó un enfermero con una jeringa. "Se llama Tierra" le dijo "la única diferencia es que el cielo es azul, y acá morado". "Llévensela", dijo el médico," dejen que disfrute su última tarde libre en la sala común".

Películas relatos

Otra Funny Face

Generalmente me gustan los musicales, también las películas de Audrey Hepburn y las de Fred Astaire, así que asumí que funny face me iba a gustar: pero no me gustó. Tuvo sus momentos, la canción del principio "Think Pink", la parte cuando recién llegan a París y se ponen a recorrer por separado, una que otra frase ocurrente por ahí. Pero en general no me gustó.

Creo que podría haber sido mucho más interesante, y las coreografías eran muy repetitivas, no como en otras películas de Fres Astaire, como Royal Wedding por ejemplo, que además de tener buen baile y canciones tenía buena hilación de situaciones y personajes queribles.

Creo que lo que más odié de la película fue el personaje de Fred Astaire, me pregunto si el actor habrá tenido algo que ver con el script de la película, porque según aparecía en los créditos sí tuvo que ver con las coreografías y un puñado de cosas más. Me dio la impresión de que todo giraba a su alrededor, como una especie de divo machista, y que para colmo se queda con la protagonista, que yo creo que merecía algo mucho mejor, ya que el fotógrafo la quería reducir a otra típica ama de casa que cocina, limpia y debe verse bonita;pero como tengo imaginación, me puedo tomar la libertad de reinventar la película a mi pinta, comenzando desde París (y cortando un poco del baile que hace Fred Astaire en la cámara oscura de fotografía en Nueva York, que es una de las escenas más largas y repetitivas):

me habría gustado de Jo (Audrey) conociera a un poeta parisino (podría ser Gregory Peck, que me encantó en Roman Holiday y esa película del escritor que se enamora de la jugadora de cartas) que escribía en una banca en su cuadernito negro de cuero mientras fumaba un cigarro;como son las escenas de estas películas technicolor ella debería haber estado corriendo hiperventilada por parís con una rosa que le regaló un mimo en una esquina, se le cruza una viejita con una bolsa de pan y Jo cae sobre el poeta; aparece la típica música como entre violines y flautas en notas altas, el poeta la queda mirando, un closeup a ambos que quedan frente a frente casi al punto de poder besarse; Jo salta inesperadamente, sacudiendose y riendo como sólo Audrey Hepburn lo hace, y el poeta se levanta lentamente, aún un poco aturdido mientras Jo habla atropelladamente. Él la toma de la mano, y en su inglés a lo francés se presenta y le dice alguna cosa trillada (de película technicolor), y la saca de paseo en su bicicleta negra con canasto, ella parada atrás como Machuca (una película Chilena no muy de mi gusto, con la escena de la bicicleta que es característica), van a visitar el Louvre y le hacen orejitas a las esculturas, saltan en los escalones de Notre Dame de París, él le canta algo en los escalones de la Ópera Garnier para terminar luego en un café hablando de filosofía, de la "Empatía" que es lo que ella sigue en la película. Y tenemos la oportunidad de un triángulo, ya que claramente el fotógrafo siente algo por Jo y el Poeta se la está ganando con sus aires un poco trágicos y románticos. Y pasó el día, y Jo no llegó nunca a la reunión con el diseñador, así que el fotografo la va a buscar al hotel, y como no está se va a buscarla al café y la encuentra con el poeta. El fotógrafo hace un tonto de él mismo, porque no tiene idea de filosofía ni de literatura, y se le ocurre ponerse a bailar; después la mítica escena de baile de Audrey, que es bastante interesante así que no la saco, pero en vez de bailar sola ella saca a bailar al poeta, que no le gusta bailar pero se deja llevar, y despés una buena escena de duelo de baile, tap sobre la barra incluido. Después el fotógrafo quiere "irse a los puños" con el poeta, pero el poeta no cree en la violencia y queda botado en el suelo; Jo le levanta la cabeza y le pasa lamano por el labio cortado, y le manda una de esas miradas furiosas estilo Audrey al fotógrafo, quien se retira.

Después las sesiones de fotos, que me gustan y son divertidas así que las dejo tal cual; de vez en cuando haciendo cortes para mostrar al poeta escribiendo sobre Jo en su buhardilla de artista parisino con una venda blanca en la cabeza. Después la escena de la iglesia, donde originalmente se dicen que se aman, en mi versión el fotógrafo le roba un beso, y Jo se retira indignada, porque quiere al poeta aunque lo conoce hace un día (recordemos que es una película de technicolor); de pasada nos ahorramos una de las peores escenas de baile de la película, y la canción más larga y repetitiva. Aparece un personaje nuevo, un periodista de un diario amarillista de parís que ha estado persiguiendo al fotografo y a Jo para sacar fotos de las sesiones y tener un adelanto antes que todos, y por esas desgracias que pasan en las películas, justo toma una foto del beso y corre al diario para que la foto esté en primera plana al otro día. Como el poeta no lee ese diario, no ve la foto hasta el dia despues de la impresión, lo que se suma a lo que pasó el dia de la impresión, cuando Jo se encuentra con el profesor de la filosofía de la Empatía en el café; el poeta igual iba a ver al profesor, y llega el fotógrafo retrógrado a buscar a Jo para que vaya a la reunión de prensa, y se encuentra no sólo con el poeta si no que también con el profesor. El poeta iba a leer algo para Jo en el escenario, y la deja sola con el profesor que se la "engrupe" (modismo chileno, algo asi como... hablarle a alguien para hacerlo caer en sus redes o algo por el estilo), pero está tan metido en el poema que no se da cuenta, y llega el fotógrafo y se lleva a Jo a la fuerza y enojado porque el profesor se la engrupe y más encima el poeta le recita; cuando el poeta termina de recitar, se da cuenta que Jo ya no está, y sale a buscarla pensando si el poema habrá sido como mucho. La escena de la pelea y la fuente de agua que se desarma queda igual; se añade una escena del poeta cantando en la noche de parís, triste y buscando a Jo. Jo en tanto, ve la foto que salió en el diario porque la gente del diseñador y de la revista anda cuchicheando y pasandola de mano en mano, y reza por que el poeta no haya visto la foto.

En la mañana el poeta ve tirado en una banca el diario amarillista con la foto del día anterior, y se le rompe el corazón; se va a su buhardilla y escribe poemas trágicos. Después pasa lo de la fiesta en casa del profesor; el poeta está invitado, pero al ver a Jo llegar se retira; Ella quiere salir a buscarlo, pero el profesor insiste en que se quede, y es su ídolo asi que se queda. Llega el fotografo con la señora de la revista y ven al poeta irse pateando piedras, él les dice que ella está dentro y que él se va a descansar al sena. No lo entendieron, o no lo tomaron en cuenta y entraron e hicieron la misma escena de la pelicula original, todo igual hasta excepto porque a ella no le interesa el fotógrafo; le cuentan lo de descansar en el sena, y ella hace el link con la foto del diario; toma el jarro con el que le pego originalmente al profesor en la cabeza, y le pega al fotógrafo para salir corriendo; se roba el auto raro en el que llegaron el fotógrafo y la señora de la revista y sale a buscar al poeta esperando que no sea demasiado tarde; y lo encuentra, apoyado en la baranda mirando al río con un montón de poemas en la mano; ella salta del auto y se le tira al cuello. Él le dice que eso es lo que hace cuando está triste, no se iba a tirar al río, y rien; entonces ella llora y le explica atropelladamente lo de la foto, él la calla con un beso. Y nunca fue al desfile de modas, era demasiado degradante para ella que no quería ser transformada en una ama de casa feliz y perfecta, ella era filósofa y culta; se muestra una escena del desfile con nadie en la pasarela y la gente sentada, la señora de la revista pidiendo disculpas, termina con Jo y el poeta andando en bicicleta de noche por parís. FIN. (letras y música típica)

Libros filosofando por la vida

Lady Macbeth

Mientras trataba de dibujar unos planos, cosa bastante poco productiva en la casa (nota para mí: considerar irme a vivir a la universidad, creo que podría usar la lista de cosas a empacar en caso de tsunami o fatalidades por el estilo), me acordé de la nada de uno de mis personajes literarios favoritos.

Fue realmente de la nada, un "taldo" ( para mayor informacion sobre los taldos, visite el oráculo wikipediars, sí con r y s al final), una de esas cosas espontáneas que aparecen de forma inoportuna siempre que trato de concentrarme para trabajar.

En fin. Me acordé de Lady Macbeth, y me dio un poco de pena, porque a la pobre nadie la quiere. Si le preguntan a alguien por un personaje de Shakespeare que quieren todos se van por romeo, julieta, hamlet, quizás ofelia,o la hija buena del rey lear... les dices lady Macbeth, y te miran con cara de qué. Pero no me cae bien porque nadie la quiere, no es de pena; creo que me llevé bien con ella desde que leí la obra por primera vez hace unos siete veranos atrás, mientras comía sandía y me turnaba con el ventilador en la base de Angol. A pesar de lo loca que estaba, me encariñé con su fortaleza (un poco sicótica, pero en fin), un personaje muy humano (a pesar de la infame frase sobre un niño, que no recuerdo en este momento, ya van siete años recuerden) y demasiado apasionado. Digo demasiado, porque sus pasiones la llevan a cometer actos que a ojos de los demás parecen atroces. Me dio la impresión de una mujer fuerte, enamorada de su marido al que encontraba débil de carácter; quería el éxito para él y como vio que no lo iba a conseguir por sí mismo, decidió darle un pequeño empujoncito. Manipuladora, calculadora y todo lo que quieran, pero muy humana, y con humana aclaro que no digo humanitaria, no hay nada de humanitario en andar clavando puñales por ahí a la gente.

Me llama la atención que Lady Macbeth se haya robado la pelicula, o digamos, la obra. Mi visión personal sobre las obras de Shakespeare es que todas tienen de protagonistas no a los personajes ni las situaciones, si no que a las emociones que los gobiernan. Los personajes son títeres de las emociones. El mercader de venecia es regido por la justicia (toma distintas formas en la obra), romeo y julieta por el enamoramiento (no el amor, aclaro), rey lear por el cinismo, hamlet por la venganza; Macbeth es Lady Macbeth, y lady Macbeth es un puñado de emociones complejas, a pesar de no saber lo que estaba pensando ella, podía intuírlo. Hay gente que dice que Macbeth se trata sobre la avaricia, pero hay cosas más profundas que la avaricia que mueven a Lady Macbeth: miedo, amor, protección, culpa, justicia. La cosa es que en estos casos donde no se sabe lo que estan pensando exactamente los personajes hay que entrar a analizar, y podria estar para siempre analizando a Lady Macbeth.

Su final, trágico y lleno de culpa y arrepentimiento, el fin de la historia de una mujer que dió todo de sí, que a pesar de calcular todo fríamente lo hizo tan rápido y sin pensar que terminó equivocándose. Así como todos nos equivocamos de vez en cuando, porque somos humanos y todos tenemos sangre fantasma en las manos. Todos.

(Ahora si me voy a dibujar planos)

relatos

Esto Pasaría si Chile se Acaba

Un señor loco mandó una carta a la Onemi diciendo que Chile se acaba mañana por culpa de un Tsunami gigante que va de Arica a Osorno. Por su puesto, todos nos matamos de la risa y hacemos bromas, pero ¿y si fuera cierto? No es que no pudiera pasar, segun esos documentales gringos del cable un Tsunami es uno de los escenarios posibles para que se acabe Chile.

¿Y si se acaba Chile mañana? hay tantas cosas que no hice y que me gustaría haber hecho, cosas que debería decir, y cosas que no tendría que hacer, porque si se acaba chile se acaba la universidad y por lo tanto se acaba el examen de taller (pero profe! pensé que se iba a acabar Chile, asi que no hice los planos).

Mi hermana está en Santiago, mi papá en Europa, y si es a las 4 am como dice el hombrecillo, vamos a estar todos durmiendo acá en Temuco. En caso de despertar con el alboroto lo primero que a una se le ocurre es llamar a todo el mundo, y las líneas van a estar tan colapsadas que nadie se va a poder comunicar con nadie. Salir al techo es una buena opción, pero igual cabe la posibilidad de quedar ahí para siempre, con para siempre me refiero hasta que a alguien con un helicoptero se le ocurra irnos a salvar a todos.  Y ahí voy a estar lamentando profundamente no tener una de esas camas inflables y haber dejado en el campo mis googles para nadar, pero con mis botitas de agua, algo es algo. Lo primero que salvaría sería mi notebook, porque no tengo nada respaldado, lo que me recuerda que compré hace tiempo unos dvds para eso... los voy a grabar en caso de emergencia, nunca se está demasiado preparada. Y hay que cargar el celular, y la cámara de fotos. Y dejar los chocolates a mano, y un lote de libros en caso de que se demoren mucho en venir a rescatarme. Si tuviera cartas de amor las llevaría también, pero como no tengo ninguna doy gracias a dios por tener menos bulto. Y obviamente dejar a mano el desodorante y un jabón, que en estos casos de emergencia piden ropa y comida pero NUNCA desodorante para los refugiados. Lo que me lleva a otra cosa, ¿dónde van a meter a todos los Chilenos? En Perú no nos van a querer recibir, los Bolivianos tampoco y menos ahora que van a tener mar de la noche a la mañana. Me tinca que nos van a llevar a todos a Argentina y a Brasil que parece que tienen harto espacio, me pregunto si nos harán una ciudad gigante o si nos dispersarán por todos lados, si acá ya quedó la embarrada cuando desapareció una ciudad en el sur por culpa de un volcán, no quiero ni imaginarme qué pasaría con todo chile damnificado. Ahora le veo sentido al techo para Chile (que odio por motivos que me reservo), creo que era todo un plan secreto en caso de que Chile se acabara, con razón andan tan ocupados los voluntarios con reuniones últimamente...

Seríamos un ejemplo de un pueblo sin nación,  las elecciones presidenciales van a ser un caos; ya veo que todos los candidatos nos van a prometer tierra cual Moisés. Creo que lo más sano sería proyectar una ciudad flotante en territorio marítimo Chileno, que gracias al Tsunami va a ser gigante, podriamos pedir un préstamo a Dubai, y les pagamos en peces; me imagino a los maestros silvando desde a bajo del agua, y el nuevo piropo que va a aparecer: "¡la confundí con una sirena!". La capital de Chile va a tener que ser Isla de pascua, que parece que no se va a hundir con el Tsunami y va a ser lo unico que va a quedar visible. O si tiene razón el señor don profeta, y Chile se hunde hasta Osorno no más, puede que la capital sea Punta Arenas, o Chiloé. Voto por Chiloé, porque tiene el Caleuche y gorros de lana, y el a veces útil Trauco, y la pincoya que nos puede ir a salvar a todos.

Y claramente vamos a tener que cambiar la dieta, ya nada de empanadas de carne y pasteles de choclo: ahora empanadas de pescado y pastel de cochayuyo, y la comida de vacaciones de verano, pescado frito con papas fritas (dénle un pescado a un chileno, y lo primero que se le ocurre es adobarlo, freirlo y servirlo con papas fritas), va a ser comida de todos los dias.

Después va a venir una ola de documentaristas a preguntarnos "que se siente que su país se haya hundido", y va a salir una señora alegando que la ropa que nos están mandado de otros países es demasiado chillona (los chilenos siempre alegamos, y como dato, en general no somos amigos de los colores brillantes).

Me pregunto si me van a convalidar los ramos en alguna universidad. Si no me dedico a escribir, si se acaba Chile y escribo sobre eso creo que voy a tener mercado.

A ver si nos inundamos! (aunque lo dudo, y si llega el tsunami me voy a doblar de la risa) La verdad es que siempre quise una casa frente al mar...

Alegando contra el mundo series

Van Der Woodsen Style

No, no les voy a hablar de moda, y sí, me ofende que hayan pensado eso cuando leyeron el título, en caso de que lo hayan pensado.

Uso a Serena Van der Woodsen como ejemplo el dia de hoy, para los que no la conocen, es uno de los personajes de la serie de loibros (y televisión) Gossip Girl (para mayor información, vaya al oráculo Google). En fin, vamos al grano dijo el cuervo.

Cinco de la tarde de un dia cualquiera, como hoy donde pasan cosas fuera de lo comun y todas pasan juntas, como si el cosmos se pusiera de acuerdo. Muere Michael Jackson, muere Farrah Fawcett y me tropiezo con una piedra como la que vaticiné en un post anterior (memorandum para mí: no escribir sobre esos temas antes de que pasen, porque pasan, es como mala suerte, si creyera en el secreto de la ley de atracción diría que atraje a la mala suerte, en fin, ¿en qué estaba?). Como iba diciendo, una nube blanca se posa sobre mi cabeza (para mi una nube blanca es lo que una nube negra para el resto de los mortales) y gracias a Jebús tenía una amiga al lado para acompañarme en el sufrimiento, mi Blair personal, que me atiborró de chocolates, papas fritas y té aromático al lado de la chimenea. Me duró unos 30 minutos la congoja, y decidí que ya era mucho. Me paré, di las gracias (miles y millones) por la terapia chocolatada, la comida es una gran consoladora en estos casos, y por los consejos de amiga, y salí a caminar por el frío, imaginandome que caminaba por nueva York. Temuco no se parece en nada a Nueva York, excepto por los lanzas que roban carteras y la cantidad ridicula de taxis que andan dando vueltas. Y ahí andaba yo, caminando sin guantes en una ciudad congelada y pensando qué hacer. No podía irme a mi casa, no quería irme a la casa. Así que cual Serena Van der Woodsen caminé como por inercia al Mall, que no es Barneys, pero es lo que hay. Di vueltas por la sección de perfumes, me probé sombreros, mi gran terapia, y buscaba un gorro de lana bonito para el frio, pero no encontré nada. No podía irme con las manos vacías, no sé qué tiene salir a comprar cosas, pero es tan o más terapéutico que una taza de té y un cerro de chocolates. Así que partí al supermercado, nada glamoroso, pero en fin, compré un tarro de crema para mi mamá y seguí dando vueltas, hasta que pasé a la seccion de artículos de oficina. Y ahí estaba, una corchetera morada, chiquita, transparente, a un precio razonable, y me dije: hace tiempo que necesitaba una corchetera, así que la compré. Después de la corchetera me sentí bien, hace tiempo que no hacía algo para mí,  y me di cuenta en ese momento que me tenía bien botada. Así que decidí tomar el Van Der Woodsen Style, y hacer lo que yo quiera, no más lo que los demás quieren o esperan, eso es para las Blairs del mundo. Yo nací para brillar, ser feliz y por supuesto no llorar por nadie. Keep it cool, que la vida es una sola como para desperdiciarla pensando en un hombre que no sabe lo que quiere (ni lo que se pierde). Dan Humphrey, so long.

p.s. la imaginación juega malas pasadas

Alegando contra el mundo filosofando por la vida

Pintando Corazones Rotos

Y de nuevo la misma piedra, piedra cabezona que se pone en el camino y hace zancadillas. Y no contento el pedruzco con hacer caer, levita y se tira sobre el pecho, haciéndo pedazos un corazón recién cicatrizado. Eros es cruel, despiadado y calculador, pone las piedras malvadas en los caminos, caen sin previo aviso y las pinta de colores para que nuestros corazones ,sigilosos por haberse encontrado antes con piedras parecidas , se acerquen. Y caemos en la trampa, para ver morir nuestro corazón otra vez. Y otra vez, por los siglos de los siglos. Y los colores que nos matan se van con otras piedras, ¿porqué esas otras piedras no rompen sus corazones malditos? El kharma al parecer no existe, y los individuos que cortejan y se van con demonios bíblicos abundan.

He dicho, que quede constancia: no todo lo que brilla es oro, casi siempre son piedras opacas vestidas de papel dorado. Sobre todo si esas piedras hablan y escriben bonito.

relatos

Diamantes Negros

Escuchó un ruido a sus espaldas, caminó más rápido. La oscuridad de la noche era profunda, las estrellas titilaban solitarias en un cielo sin luna, y los animales silvestres estaban callados. El silencio, y el eco de sus pisadas sobre la hierba mojada no eran lo único en sus oídos; el latido de su corazón subía por la garganta hasta confundirse con su respiración agitada y llegar hasta la cabeza. No había tiempo para arrepentirse, no había tiempo para devolverse; sólo quedaba el camino entre los campos bastos y vacíos de almas humanas.

Estaba cansada de correr, quería parar pero sus piernas andaban solas, como péndulos en vaivén infinito. Sentía el pequeño bulto dentro de su puño derecho, era su camino hacia la libertad, pensaba mientras corría, sus pulmones insensibles ya al dolor del cansancio. Creyó sentir pisadas de caballo acercándose. Corrió hasta unos matorrales entre robles añosos, y se escondió. A lo lejos pudo ver las lenguas de fuego, y un temblor violento la recorrio de pies a cabeza. Estaban ahí. Y la encontraron; apretó las manos y cerró los ojos. Sintió un tirón, no quiso ver nada; tiró el bultito antes de que se dieran cuenta. La amarraron junto al arbol más cercano, y le prendieron fuego; el humo escocía en su garganta, dolía como tragar vidrios pulverizados, y quemaba. Pronto perdió la conciencia, y las llamas sobre su piel se sintieron como un cosquilleo cada vez más lejano.

Despertó en su cama, con la frente perlada de sudor. Encendió la luz y echó un vistazo en el cajón de su velador. Aquel bultito misterioso que había encontrado entre los matorrales de moras mientras limpiaba para hacer su jardín seguía ahí, era el mismo. Recuerdos de los primeros días en la casa nueva del campo asaltaron su mente; las lenguas de fuego descritas por los obreros que no querían dormir en el lugar; la voz de una niña que llamaba a su padre desde la escalera. El roble quemado que había vuelto a crecer y cuya base ahora parecía una especie de gruta.

Dentro de la bolsa, había un puñado de lo que parecían pequeños diamantes negros. Sin pensarlo, y faltando a toda lógica posible, supo que eran lágrimas condensadas, lágrimas negras de rabia y agonía, lagrimas negras que prometían un camino a la libertad que se vio truncado.

 

(basado en algunos hechos reales)